20130625
Sobrecargado
Parsimonia
El cierre de la comitiva
era casi a las seis. Sin embargo, yo aplicado caminaba por la calle, saltando
enormes alcantarillas, algunas con canales, otras con fosos, y veía ascender
sobre mí cualquier cantidad de personajes, unos más absortos que otros. Me
calmé y me senté en una pequeña parte de una escalera que pude alcanzar, y
desde allí me encontraba presente y no lo estaba: y observaba, cuántos
sombreros combinados con carteras, cuantos chicles pegados al zapato, las
distintas geometrías de la desesperación, de la intranquilidad, así como los
distintos rostros de lo unidimensional. Observé como existe el agavillamiento
entre las palomas, y de cómo las narices y los senos son parte de una inmensa
cordillera humana, que se encuentra en perpetuo movimiento telúrico.
20130501
Una Mano
Tengo una mano, con cinco dedos
En cada dedo hay un nido
Aves distintas, distintos plumajes
Distintas formas de volar.
Va y regresa sobre el lomo de cualquier perro
Se hunde en la arena
Ve a la rana cantando, y la mano se convierte en tarima
La eleva entre los arbustos
Se ilumina todo el escenario
Y las aves ya crecidas en cada dedo, la acompañan en el coro
En su palma surcan ríos de impaciencia
Corren las curiaras con navegantes propios y extranjeros
Selvas que gritan en mil idiomas
Y la respuesta sagrada de un brioso caudal de tinta
En cada dedo hay un nido
Aves distintas, distintos plumajes
Distintas formas de volar.
Va y regresa sobre el lomo de cualquier perro
Se hunde en la arena
Ve a la rana cantando, y la mano se convierte en tarima
La eleva entre los arbustos
Se ilumina todo el escenario
Y las aves ya crecidas en cada dedo, la acompañan en el coro
En su palma surcan ríos de impaciencia
Corren las curiaras con navegantes propios y extranjeros
Selvas que gritan en mil idiomas
Y la respuesta sagrada de un brioso caudal de tinta
20130210
Estrellitas de mar
Se visten con candidez y virtud
Para desfilar en pasarelas de vicio
Usando la desidia como perfume
Impregnando todo lugar, cada sitio
Administra el bar de la esquina
Sirviendo a los borrachos de poder
Mientras otros limpian las mesas de vómito, sangre y desfachatez
Quieres ser el mensajero de algo
Eres el edecán de la nada
Quieres ser la asistente del mago
Eres la secretaria manchada
A donde conducen las metas del infeliz
Si no a hacer infeliz al ajeno
Mayor regodeo del servil
Que masticar sucios fardos de heno
Se ajusta la sordidez como sombrero
Pesadas cuentas adornan tu cuello
Las ideas caen contra el suelo
Como esputos de un infectado camello
Debes callar tus heridas
Sólo veo pústulas por palabras
Siempre abriendo tus cicatrices
Nunca sanarás esas llagas
Atada al mástil del barco hundido
Sin siquiera haber llegado a alta mar
No conociste el placer de tierra firme
Pusilánime no aprende a bucear
Para desfilar en pasarelas de vicio
Usando la desidia como perfume
Impregnando todo lugar, cada sitio
Administra el bar de la esquina
Sirviendo a los borrachos de poder
Mientras otros limpian las mesas de vómito, sangre y desfachatez
Quieres ser el mensajero de algo
Eres el edecán de la nada
Quieres ser la asistente del mago
Eres la secretaria manchada
A donde conducen las metas del infeliz
Si no a hacer infeliz al ajeno
Mayor regodeo del servil
Que masticar sucios fardos de heno
Se ajusta la sordidez como sombrero
Pesadas cuentas adornan tu cuello
Las ideas caen contra el suelo
Como esputos de un infectado camello
Debes callar tus heridas
Sólo veo pústulas por palabras
Siempre abriendo tus cicatrices
Nunca sanarás esas llagas
Atada al mástil del barco hundido
Sin siquiera haber llegado a alta mar
No conociste el placer de tierra firme
Pusilánime no aprende a bucear
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