20120502

El impulso

Voy por la carretera a 120 kilómetros por hora, con la sombra mayor vigilándome. El sonido de las olas me pone nervioso. Conduzco buscando una respuesta... una señal. No llegaba y pensaba, ¿y si la busco en otro lado? Imaginaba salir de la vía por unos segundos, girar el volante sólo 45 grados a la izquierda, era tan fácil, tan magnético, como si el canto de alguna sirena guaireña penetrara la carrocería, se filtrara a través de la emisora que tenía sintonizada en ese momento y me invitara al mar, que está a 7 metros de distancia, muy cerca… Con unos tambores sonando a lo lejos, caigo por el desfiladero, y atravieso la película de agua, estallando en diamantes pequeñitos, y poco a poco el crujido del latón se enmudece, y unas anguilas con crines doradas me ayudan a salir, y me quedo a observarlos, como un documentalista de la liberación, en su propio ambiente, con sus hábitos, y sus alimentos, y veo otros peces, y me siento cómodo, me mimetizo y me convierto en alga, ondeando sin cesar, sobre todo cuando la luna prende sobre el océano.

20120501

La casa quebrada

Tengo una casa quebrada por la mitad. Tiene una grieta inmensa en el centro. Solía tener un hermoso cuarto, con libros, abrazos y un olor a velas aromáticas que llegaba desde la sala, pero también se quebró. Quienes visitan la casa ven con pena el suelo resquebrajado y, así como yo hago noche tras noche al llegar del trabajo, saltan y esquivan formando extrañas figuras para no tropezar. En la nevera tengo un cóndor que le falta un ala, y unas guajiras que miran con un solo ojo. También me queda un petroglifo que sostiene las llaves siempre inclinado, desbalanceado, y unas gorditas de Botero mostrando sólo el torso. Cocino ricos platos, pero dado el desnivel, siempre doy traspiés, y terminan cayendo y pudriéndose dentro de la triste fisura. Cuando paso mucho rato en la casa, termino mareado, por lo que busco salir para recordar cómo es caminar derecho, o quizás para olvidarlo. Y al regresar -un regreso inerte-, me encuentro con lo que solía ser la sexta mejor vista del mundo, ahora convertida en la primera peor vista de la casa, una casa quebrada por la mitad.